
Cuidado de la piel
Almohadillas que se agrietan, trufa que tira, piel que se enrojece: en invierno, el frío, la sal y la calefacción ponen a prueba la piel de su perro o su gato. La buena noticia es que unos sencillos gestos después de cada paseo y cuidados adecuados bastan para protegerla hasta la primavera. Estos son nuestros consejos de expertos y la gama Sensiderm de MP Labo para acompañar a su compañero durante todo el invierno.
Almohadillas y piel en invierno: ¿cómo proteger a su animal del frío, la escarcha y la sal?
Los cojinetes son la única parte del cuerpo de su animal en contacto permanente con el suelo. En noviembre, este suelo cambia de aspecto: se vuelve frío, húmedo, a veces helado, y en algunas regiones se cubre de sal o de productos descongelantes. Al mismo tiempo, la calefacción se enciende en el interior y reseca el aire. Cojinetes, trufa y piel sufren estos contrastes a diario, a menudo sin que lo notemos hasta que aparecen grietas o picores.
¿Por qué los cojinetes y la piel de su animal sufren con el frío?
Varios factores propios de la temporada fría se acumulan para debilitar la piel de su compañero:
- El frío y las heladas: las bajas temperaturas reducen la hidratación natural de la piel de las almohadillas, que pierde flexibilidad. Más rígida, se agrieta con mayor facilidad al contacto con superficies duras o heladas.
- La sal de deshielo: esparcida en aceras y carreteras, reseca en exceso las almohadillas y puede irritar las pequeñas grietas. Su animal también corre el riesgo de ingerirla al lamerse las patas al regresar.
- La humedad persistente: las patas que permanecen mojadas entre los dedos tras un paseo bajo la lluvia debilitan la piel y favorecen las irritaciones.
- El contraste con la calefacción: pasar de un exterior frío y húmedo a un interior cálido y seco empobrece la película protectora de la piel. El hocico se resiente, la piel del cuerpo se vuelve más seca, puede picar y enrojecerse en algunas zonas.
Los buenos hábitos para proteger las patas y la piel de su animal este invierno
Pequeños gestos sencillos, que puede integrar en la rutina de paseo, marcan una verdadera diferencia:
- Enjuague y seque las patas después de cada salida: un lavado con agua tibia seguido de un secado minucioso, incluso entre los dedos, elimina la sal y los residuos antes de que su animal los lama. En los perros de pelo largo, recuerde también recortar el pelo entre las almohadillas, que retiene el barro y la humedad.
- Hidrate las almohadillas con regularidad: al igual que nuestras manos en invierno, necesitan un cuidado nutritivo para mantenerse flexibles y resistir las grietas. Aplicado por la noche, en calma, el producto tiene tiempo de penetrar bien.
- Vigile las zonas enrojecidas: el frío y el aire seco pueden provocar pequeñas rojeces en las zonas con menos pelo, como el vientre, la parte interna de los muslos, las axilas o el borde de las orejas. Revíselas durante el cepillado y alivie desde los primeros signos con un producto adecuado para pieles sensibles.
- Mantenga la hidratación de la piel en casa: evite que su animal duerma pegado al radiador o la chimenea, espacie los baños y opte por un champú suave que no elimine la capa protectora de la piel. Un cepillado regular también ayuda a distribuir el sebo natural por todo el pelaje.
La gama Sensiderm®: para hidratar y proteger la piel de su compañero durante todo el invierno
Para acompañar a su mascota durante la temporada fría, MP Labo ofrece la gama Sensiderm®, cuidados sin perfume, fabricados en Francia y diseñados para las pieles sensibles del perro y del gato. Gracias a su tecnología Skin Barrier Protect, la gama ayuda a reforzar la barrera cutánea, en primera línea frente al frío.
- Sensiderm Balm, para almohadillas y trufa: este bálsamo con manteca de karité, glicerina y Centella asiatica ayuda a hidratar y reestructurar las zonas secas o engrosadas. Se aplica en capa fina una vez al día y no deja película grasa.
- Sensiderm Spray, para la piel del cuerpo: su fórmula con lípidos biomiméticos y extractos de algas contribuye a hidratar y calmar la piel sensible, especialmente las zonas secas o enrojecidas por el frío, y se distribuye fácilmente en el pelaje. Dos aplicaciones por semana son suficientes.
- Sensiderm Champú, para baños con total suavidad: suave y sin perfume, limpia, hidrata y calma la piel sin resecarla. Puede alternarse con el spray para un cuidado completo.
En conclusión
El frío no debe rimar con almohadillas dañadas y piel tirante. Adoptando el hábito de aclarar, secar e hidratar las patas de su compañero después de cada salida, vigilando las zonas enrojecidas y eligiendo cuidados adaptados a su piel sensible, le permite disfrutar de los paseos invernales con total comodidad, desde las primeras heladas hasta el regreso de la primavera.






