
Higiene
Los ojos de los perros, aunque protegidos de forma natural, requieren un cuidado regular, especialmente en razas de hocico corto o pelaje largo. Una limpieza adecuada con productos específicos previene irritaciones e infecciones, pero ante síntomas anormales, es imprescindible consultar al veterinario.
Aunque esté dotado de sistemas de limpieza y defensas eficaces, el ojo es un órgano frágil. Por ello, es primordial cuidar los ojos de su perro con regularidad.
¿Tiene dudas sobre los ojos de su compañero de cuatro patas? Aquí tiene algunas informaciones sobre la estructura de los ojos de su perro.
Los ojos de nuestros compañeros de cuatro patas son frágiles y es importante cuidarlos. El funcionamiento de los párpados y las lágrimas limpia en gran medida de forma natural los ojos, arrastrando la suciedad y los cuerpos extraños hacia el lagrimal para eliminarlos mejor y evitar así cualquier irritación. Sin embargo, ciertas razas o categorías de perros son más sensibles que otras a las agresiones externas y deberán seguir una higiene ocular estricta: este es el caso de las razas de hocico corto con ojos saltones o los animales de pelo largo que tienden a acumular impurezas en el contorno de los ojos.
¿Cuándo prestar atención a la higiene ocular de sus mascotas?
No hay una frecuencia específica que deba seguirse para el lavado de ojos. No obstante, puede realizar una limpieza ocular tras un paseo por una zona especialmente polvorienta, por la mañana al despertar o en cuanto observe suciedad o sequedad en los ojos. Es importante utilizar un limpiador ocular adecuado.
¿Qué productos utilizar?
Antes que nada, es importante asegurarse de no utilizar nunca algodón, ya que podría desintegrarse. Las gasas son la opción adecuada: puede empapar la gasa con loción limpiadora y limpiar después el contorno del ojo, o aplicar la loción directamente en el ojo para eliminar el polvo de la córnea. También existen discos ya impregnados.
¿Cuándo consultar al veterinario?
El uso de un buen limpiador fisiológico le ayudará a prevenir numerosos problemas oculares. No obstante, algunos signos deben alertarle y llevarle a consultar al veterinario: es el caso de los enrojecimientos, las irritaciones, las picazones, si observa pelos pegados en el contorno de los ojos, secreciones anormales, la presencia de secreciones amarillas o verdes, o la presencia de heridas. No dude tampoco en pedir consejo si su animal mantiene un ojo cerrado o se rasca los ojos. Un colirio podrá serle recetado, pero siempre tras valoración médica.






