
Asfalto recalentado, arena abrasadora, hierba seca: durante el período estival, las patas de su compañero enfrentan condiciones difíciles.
Almohadillas y calor: los gestos adecuados para proteger las patas de su animal en verano
El verano es la temporada de largos paseos, playas y terrazas. Pero para nuestros perros y gatos, también es la época de las superficies abrasadoras. Las almohadillas son su único punto de contacto con el suelo. En verano, están sometidas a tensiones térmicas y mecánicas especialmente intensas.
¿Por qué son más vulnerables los cojinetes en verano?
La estructura de las almohadillas es resistente, pero no indestructible. Varios factores estivales debilitan progresivamente esta zona:
- El calor del suelo: el asfalto puede alcanzar los 60°C en pleno verano, mientras que el aire marca 30°C. Tras solo unos segundos de contacto, la superficie de la almohadilla puede sufrir una deshidratación intensa y lesiones graves en caso de contacto prolongado.
- La sal y la arena: los terrenos arenosos y la sal marina son abrasivos y desecantes, y alteran la flexibilidad natural de la piel de las almohadillas.
- Superficies duras y rugosas: los paseos prolongados sobre asfalto o grava someten mecánicamente las almohadillas a un esfuerzo y pueden provocar microgrietas.
- Alternancia calor/frío: el paso de una superficie abrasadora al agua fresca genera choques térmicos que debilitan los tejidos cutáneos.
Los buenos hábitos para proteger las almohadillas
Algunos hábitos sencillos permiten preservar la integridad de las almohadillas de su compañero durante todo el verano:
- Compruebe la temperatura del suelo: apoye el dorso de su mano sobre el asfalto durante diez segundos. Si no soporta el calor, su animal tampoco.
- Adapte los horarios de paseo: priorice los paseos a primera hora de la mañana o después de las 19 h, cuando las superficies hayan tenido tiempo de enfriarse.
- Aclare las patas tras cada paseo: para eliminar la sal, la arena o los residuos de asfalto que puedan acumularse e irritar.
- Observe la marcha de su animal: un perro que cojea ligeramente, levanta una pata o se lame en exceso puede indicar molestias en las almohadillas.
Sensiderm® Balm: el cuidado dedicado al mantenimiento de las almohadillas
Para acompañar estos gestos diarios, MP Labo ofrece Sensiderm® Balm, un cuidado tópico especialmente formulado para el mantenimiento y el confort de las almohadillas de su perro y su gato.
- Acción protectora: su formulación ayuda a mantener la hidratación natural de las almohadillas, contribuyendo a preservar su flexibilidad frente a las agresiones térmicas y mecánicas estivales.
- Cuidado calmante: contribuye al confort cutáneo de esta zona especialmente solicitada.
- Aplicación sencilla: la textura del bálsamo es no grasa y permite una aplicación fácil y una buena adherencia en las almohadillas, incluso en animales poco cooperativos.
En conclusión
Cuidar de las almohadillas de su mascota es garantizarle una movilidad cómoda durante todo el verano. Incorporando unos sencillos gestos preventivos a su rutina y eligiendo el cuidado adecuado, le ayuda a disfrutar plenamente de cada paseo —sin importar el calor.



